Elaboraciones recomendadas para este café

Superauto

Moka Italiana

Espresso

Antes de elegir tu café

Preguntas frecuentes

¿Por qué importa tanto el origen?

El origen marca el carácter de cada café. La altitud, el clima, el suelo y la variedad de la planta definen cómo madura la cereza y, con ello, lo que después encuentras en la taza.

Por eso un café de Etiopía suele ser más floral y afrutado, y uno de Brasil más redondo, con notas de cacao y frutos secos. Y a mayor altitud, la cereza madura más despacio y la taza gana complejidad y una acidez más viva.

Lavado, natural, honey… ¿qué cambia en la taza?

Es la forma de separar la semilla de la fruta y secarla, y se nota mucho en el sabor.

Lavado: taza más limpia y definida, con acidez clara.
Natural: la cereza se seca entera; más dulce y frutal.
Honey: punto intermedio, con más dulzor y cuerpo.

Ninguno es mejor por sí solo: lo importante es que esté bien hecho.

¿Un café más tostado es mejor?

Ni mejor ni peor: el tueste define el perfil de taza. Con un tueste más claro destacan la acidez y los matices propios del origen.

Si alargamos el tueste, el café gana dulzor e intensidad y se acerca al sabor tradicional que muchos buscan. Es lo que hacemos con nuestro Blend Suprem, un dark roast: el café de siempre, con la base de un café de especialidad.

¿Blend o café de origen único?

Blend: combina varios orígenes, cada uno con un papel. Es equilibrado y constante; ideal para el día a día, en espresso o con leche.

Origen único: expresa un lugar concreto. Perfecto si te apetece descubrir perfiles distintos.

¿Dudas? En la ficha de cada café tienes sus notas de cata y recomendaciones de preparación.

¿Por qué solo en grano? ¿Necesito molinillo?

El café empieza a perder aroma en cuanto se muele, así que trabajamos solo con grano para que lo muelas justo antes de prepararlo.

Necesitarás un molinillo o una cafetera superautomática que muela al momento, como nuestra ZERO ESP: café recién molido con un botón y sin cápsulas.

¿Cómo lo conservo para que dure fresco?

Envasamos siempre en atmósfera protectora de nitrógeno para que llegue fresco a tu casa.

Una vez abierto, ciérralo bien y guárdalo en un lugar fresco, seco y sin luz (mejor fuera de la nevera). Para disfrutarlo en su mejor momento, consúmelo en las semanas siguientes a abrirlo.